Colombia está utilizando incentivos fiscales para promover la sostenibilidad empresarial, ofreciendo descuentos, exoneraciones y subsidios a empresas verdes. Estas estrategias no solo favorecen la adopción de tecnologías limpias, sino que también facilitan la creación de un entorno económico más sostenible, alineando las prácticas empresariales con la responsabilidad ambiental.